Cómo hacer un plan estratégico con una teoría del caso

Por: Deborah Huczek

Hemos dicho que la oralidad trae consigo ciertas exigencias, en cuanto que limita al litigante respecto a la posibilidad de improvisar durante la audiencia. Debido a la rapidez en la que procede un juicio oral, el abogado debe saber desenvolverse con gran agilidad si pretende tener éxito en su causa. No es posible llegar a esta etapa sin haber trabajado arduamente en la preparación de un plan estratégico para llevar su caso, si en realidad se quiere que sea un buen caso.

Las técnicas de litigación oral son siempre herramientas útiles para todo abogado que pretende buscar con liderazgo y compromiso el éxito de su causa. Hemos dicho anteriormente también que en el juicio oral se plantea una controversia, una pugna entre dos versiones que buscan ganar la credibilidad tanto del juez como del jurado. 

Para lograr esta condición de credibilidad el abogado deberá presentar un punto de vista que sea acorde con los hechos y con las evidencias que se presentarán a lo largo del juicio.

Entonces, ¿Cómo logramos crear un plan estratégico para que nuestra presentación en el juicio oral tenga éxito y ganemos credibilidad? En esta nueva nota de blog te comparto algunas ideas que pueden serte de utilidad.

Una plan estratégico para convertirse en litigante estratega

La teoría del caso es una herramienta disponible al litigante que desee trabajar estratégicamente, es decir con anticipación y orientado a un resultado concreto. Estamos hablando del trabajo de organización previo, aquel plan estratégico que hace en privado el litigante buscando la mejor forma de presentar su caso en el juicio. 

Entonces, trabajar con una teoría del caso le permitirá al abogado actuar con una guía que lo conducirá desde las etapas más tempranas hasta el fin del proceso. La teoría del caso sería un mapa, una suerte de gps que mostrará la ruta y le ahorrará extravíos.

Pasos para que un litigante encuentra toda la información necesaria

Queda claro que el litigante deberá organizar toda la información, entender los hechos y simplificarlos para poder presentarlos claramente durante cualquier instancia del juicio. La teoría del caso debe dominar todo lo que el litigante hace tanto dentro como fuera del proceso, no puede hacer nada que sea inconsistente con su planteo.

Al trabajar de esta manera ud. se convierte en juez y director de su propio asunto y tiene la responsabilidad de guiarlo correctamente hacia su destino que es la sentencia o la solución del conflicto.

¿Cómo empezamos a diseñar nuestra plan estratégico?

Cierto es que cuando el abogado se reúne con su cliente por primera vez deberá escuchar activamente los enunciados que formula, y preguntar sobre todo aquello que le permita profundizar la información. Deberá además solicitarle la presentación de los testigos y evidencias de todo tipo.

Las que analizará cuidadosamente, observando no presentar al expediente prueba que sea inconducente, superflua, sobreabundante o que pueda ser tachada de falsedad, o incluso contradictoria con lo que proyecta plantear como hechos del caso.

plan estratégico: Investigar es el primer paso que debes dar

Buscar la información. El trabajo del abogado no debe limitarse únicamente a recibir información, también debe salir a buscarla. Es aconsejable acudir al lugar de los hechos, tomar fotografías, realizar croquis, hablar con las personas del lugar. Es decir, tomar dimensiones reales y propias respecto a la mecánica del hecho.

Hacer la investigación. El abogado investiga por sí principalmente y, si posee los recursos, también a través de otras personas. El motivo de este trabajo previo es simple: al juicio debemos ir lo mejor preparado posible, en el juicio se deben presentar las evidencias que corroboren que los hechos ocurrieron tal y como son relatados.

En este sentido el abogado debe saber sobre los hechos más que cualquier otra persona.

Generar la duda. Otra de las tareas que deberá realizar es poner en duda toda la evidencia, puesto que nadie quiere ir al juicio a vivir un momento desagradable. Es aconsejable que el litigante pueda prepararse tanto para la defensa como también para la ofensiva que pudiera encarar el adversario. Pensando en su propio caso y en el caso ajeno. A esto se llama pensar y trabajar estratégicamente. 

Para tener el plan estratégico las Hipotesis son un buen comienzo, pero no lo anuncies hasta tener el hecho en tus manos

Delimitar la hipótesis. La teoría del caso, que es una herramienta metodológica nos permite contar nuestra versión acerca de lo que realmente ocurrió, es decir fijar y delimitar claramente la hipótesis que intentaremos probar en el juicio. Buscaremos exponer nuestro punto de vista.

Con la mayor exactitud posible respecto a los hechos importantes que vamos a llevar a juicio, pero además discriminando la prueba de la que se va a valer. 

Encontrar la ley adecuada. Podemos decir que ya hemos trabajado lo suficiente como para adoptar una teoría del caso cuando analizamos todos los hechos y las pruebas al alcance, subsumiendo el caso en la ley adecuada. La teoría del caso no sólo abarca un análisis de los hechos y de las pruebas sino además exige una estudiada selección respecto a la ley, doctrina y jurisprudencia que se pretenda citar.

El camino hacia el éxito del caso

Lo central de esta metodología de trabajo para los litigantes es que deben pensarla como un elemento que será de utilidad tanto en las etapas previas (mediación o conciliación), como también al momento de formular nuestras presentaciones escritas, acudir a una audiencia preliminar y más aún cuando debamos defender nuestra postura en una audiencia de juicio oral.

Pero además nos permitirá sostener esa firmeza en las etapas apelativas. Trabajar de esta forma nos presenta como abogados coherentes.

Digo esto porque cuando uno decide conscientemente abordar una teoría del caso (plan estratégico), esta decisión, este compromiso con su caso, será para siempre. No podrá el litigante presentar una versión para las etapas previas y luego cambiarla a medida que el proceso avance.

Conoce el caso a fondo

O peor aún, presentar una versión distinta cada vez que se presenta al juez o ante un mediador. Suelo decir que una vez que se optó por una teoría del caso, el litigante se casa para siempre con esa versión y no hay divorcio disponible que pueda romper ese vínculo, esa unión entre ud. y su caso.